La Federación Nacional de Periodistas de Brasil (FENAJ) ha denunciado que, sin diálogo con los trabajadores de prensa ni las organizaciones representativas de la profesión, el pasado 6 de enero de 2026 el presidente de la República impulsó el proyecto de ley que regula la figura profesional denominada “multimedia”.
Según la FENAJ, esta ley fue aprobada tras una tramitación acelerada en el Congreso y contiene definiciones que compiten con las regulaciones profesionales históricamente vigentes para periodistas y trabajadorxs de radio. Entre sus señalamientos, la organización advierte que el texto sancionado permite la inserción de una función profesional “multimedia” que, al definir actividades que tradicionalmente corresponden a periodistas y radialistas, introduce competencia normativa para profesiones ya establecidas, sin prever requisitos de formación específicos, carga horaria ni mecanismos claros de registro profesional.
La FENAJ ha señalado que la sanción de esta ley se realizó sin consulta ni diálogo con las entidades representativas de lxs trabajadorxs de prensa, lo cual se contradice con los principios de participación social en la formulación de políticas relacionadas con la libertad de expresión y el ejercicio profesional.
La Federación Internacional de Periodistas (FIP) comparte el diagnóstico de su organización afiliada: el fortalecimiento de normas laborales y profesionales debe estar orientado a proteger y dignificar la labor periodística, no a introducir incertidumbres normativas que puedan debilitar su ejercicio. Contextos en los que el periodismo carece de claridad regulatoria y de reconocimiento profesional favorecen condiciones de precariedad y vulnerabilidad, y pueden contribuir indirectamente a formas de censura o silenciamiento estructural.
La FIP expresa su solidaridad con la FENAJ y con todas las organizaciones de periodistas brasileñxs que han manifestado su rechazo a esta sanción sin participación ni escucha de las voces de lxs colegas ni las organizaciones que lxs representan. Asimismo, insta a las autoridades competentes en Brasil a garantizar espacios de diálogo plural e inclusivo con lxs trabajadorxs de prensa, a revisar los impactos de esta regulación y a asegurar que cualquier marco normativo respete y fortalezca la libertad de expresión, los derechos laborales y la integridad profesional de periodistas y trabajadorxs de los medios de comunicación. Condiciones claras y justas para el ejercicio del periodismo son fundamentales para la democracia y para el pleno derecho de la sociedad a estar informada.