La madrugada del domingo 23 de agosto, un comando de seis hombres armados y encapuchados, que vestían chalecos y prendas similares a las de las fuerzas de seguridad, irrumpió en la parroquia rural del cantón Yaguachi, en la provincia ecuatoriana de Guayas. Tras perpetrar un primer ataque en una vivienda vecina, los agresores se dirigieron al domicilio del periodista René Manuel Cobos Merchán, lo acribillaron a tiros y huyeron. Tras el crimen, las autoridades policiales que inspeccionaron el lugar levantaron 20 vainas percutidas de calibres 9 milímetros y 10 de 5.56 correspondiente a un fusil, confirmando la brutalidad del atentado.
René Cobos se desempeñaba como colaborador y mediador de contactos para corresponsales y medios de comunicación nacionales e internacionales que cubren temas sensibles de seguridad y narcotráfico en Ecuador. De acuerdo con los reportes oficiales de la propia Policía Nacional, la víctima había sido objeto de amenazas previas al ataque, un antecedente que refuerza la necesidad de que la Fiscalía examine de forma prioritaria el vínculo entre este crimen y su trabajo periodístico.
Frente al avance del crimen organizado y la creciente vulnerabilidad que enfrentan las y los trabajadores de los medios, la FIP enfatiza que la seguridad de quienes informan no puede limitarse a respuestas posteriores a hechos consumados. La Federación respalda la demanda de la FENAPE al Estado ecuatoriano para la implementación inmediata y efectiva de políticas permanentes de prevención para proteger la vida de comunicadores, reporteros y colaboradores en territorios de alto riesgo. Asimismo se exige al Poder Judicial que actúe con celeridad para dar con los responsables materiales e intelectuales del crimen de Cobos Merchán.