El viernes 2 de octubre por la noche, el periodista guatemalteco Evelio López Sánchez fue interceptado por un vehículo particular y acribillado a tiros mientras se dirigía a su vivienda en San Pedro Necta. El comunicador era conocido por su trabajo informativo al frente de la plataforma digital Huehue Es Noticias HNT2, espacio desde el cual daba cobertura a la realidad local y a las demandas de las comunidades indígenas.
Días antes del crimen había denunciado públicamente ser objeto de intimidaciones por su labor, un patrón de hostigamiento de trasfondo político que se remontaba a 2021, año en que sobrevivió a un ataque armado contra el entonces alcalde municipal Julio Ambrocio Ramírez. A pesar de haber acudido en reiteradas oportunidades a las instituciones públicas para solicitar protección, sus denuncias no fueron tenidas en cuenta.
El asesinto generó indignación y tensión social en San Pedro Necta, donde se llevaron a cabo protestas y disturbios frente a la subestación policial tras la captura de un sospechoso vinculado a la administración municipal.
La inacción estatal frente a las alertas de López Sánchez constituye una omisión grave que facilitó este desenlace en una región castigada por altos índices de violencia e inseguridad.
Frente a la gravedad de los hechos, la FIP exige al Ministerio Público y a las autoridades judiciales de Guatemala una investigación exhaustiva, transparente e independiente que permita identificar y sancionar tanto a los autores materiales como intelectuales del homicidio.
Asimismo, la Federación urge al gobierno guatemalteco a implementar de manera inmediata garantías de seguridad efectivas para las y los comunicadores que ejercen en medios de comunicación a lo largo y ancho del país, poniendo fin a la indiferencia institucional que deja a la prensa local a merced de la violencia y la impunidad.