La Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP) confirmó el fallecimiento del periodista Mitzar Bato Castillejos Tenazoa, ocurrido el 26 de diciembre, catorce días después de haber sido víctima de un atentado armado en la ciudad de Aguaytía, provincia de Padre Abad, región Ucayali. El comunicador había sido atacado a quemarropa el 12 de diciembre cuando salía de su domicilio para conducir su programa informativo en Radio Latín Plus 107.7 FM.
Tras el ataque, Castillejos fue trasladado inicialmente a un centro de salud en Aguaytía, luego al hospital de Tingo María y finalmente al hospital María Auxiliadora, en Lima, donde falleció a consecuencia de las graves heridas. El crimen vuelve a enlutar al periodismo peruano y se suma a una serie de ataques letales que afectan especialmente a comunicadores en regiones.
De acuerdo con
información recabada por la ANP en la localidad, Mitzar Castillejos realizaba denuncias públicas sobre presuntas irregularidades en la gestión municipal de la provincia de Padre Abad, lo que refuerza la necesidad de investigar el atentado considerando como línea prioritaria su trabajo periodístico. Este caso constituye el
segundo asesinato de un periodista en el mes y el cuarto en lo que va de 2025, todos ocurridos en regiones y vinculados a coberturas sobre el poder local o regional, confirmando que ha sido un año particularmente peligroso para la libertad de prensa en el país.
En su pronunciamiento sobre el asesinato de Castillejos, la ANP exigió
“una sanción ejemplar para los responsables del crimen” y reclamó a la Fiscalía de Derechos Humanos y a la Policía Nacional del Perú actuar con celeridad para evitar que este nuevo ataque contra la prensa quede impune. La organización también expresó sus condolencias a la familia del periodista y a las y los periodistas de Padre Abad y Ucayali, a quienes instó a continuar el trabajo informativo en un contexto de alto riesgo.
En este mismo contexto de escalada de violencia, también ocurrió el
atentado armado contra el periodista Anthony Rumiche Rodríguez, de Prensa Callao TV, cuyo vehículo fue atacado con al menos 20 disparos frente a su vivienda en el Callao, el pasado 19 de diciembre por la noche. Según denunció el propio comunicador, el ataque fue perpetrado por tres sujetos a bordo de motocicletas, con apoyo logístico de un automóvil que vigiló previamente la zona. Horas antes, Rumiche había denunciado el sabotaje de su automóvil, que se dio mientras cubría una conferencia de prensa en la que cuestionó públicamente a funcionarios investigados. El periodista vinculó ambos hechos con sus recientes investigaciones sobre presunta corrupción, uso irregular de fondos públicos y la posible existencia de una organización criminal liderada por autoridades regionales.
La FIP se suma al reclamo de la ANP y advierte que la impunidad frente a asesinatos y atentados contra periodistas profundiza el clima de violencia y desalienta el ejercicio del periodismo crítico. También exige al Estado peruano investigaciones urgentes, independientes y exhaustivas, que prioricen la labor profesional de las víctimas como principal móvil, sancionen a los responsables materiales e intelectuales y adopten medidas urgentes de protección. La FIP reafirma su solidaridad con el gremio periodístico peruano y su compromiso con la defensa de la libertad de expresión y el derecho de la ciudadanía a estar informada.