Walter Alexander Jaimes, de 49 años, había sido reportado como desaparecido desde el pasado sábado 28 de febrero. Si bien su cuerpo fue hallado al día siguiente, no se logró identificar hasta el martes 3 de marzo. Según los reportes preliminares, el cadáver presentaba signos de violencia.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) de Venezuela
condenó el crimen y exigió una investigación “seria, exhaustiva y transparente” que permita “dar con los responsables de este asesinato que enluta al gremio en Mérida y en todo el país”.
Si bien todavía no se ha determinado el móvil del crimen, Jaimes había realizado investigaciones sobre presuntos casos de corrupción policial en la región. La FIP considera fundamental que las autoridades judiciales no descarten ninguna posibilidad, especialmente aquellas vinculadas a su labor informativa, para determinar si este asesinato constituye un ataque a la libertad de expresión y al ejercicio periodístico.
La FIP reitera su preocupación ante este hecho y recuerda que la impunidad en crímenes contra periodistas debilita la democracia y el derecho a la información de toda la sociedad.